Exclusivo Noticias

Stalin Magazine
Stalin Vladimir 10/02/2026

La pesca y la acuicultura siguen siendo en este 2026 una pieza clave del modelo productivo nacional, además de su peso en las exportaciones, impulsan miles de empleos, permiten el abastecimiento de pescado y mariscos en los mercados y refuerzan la seguridad alimentaria del país.

El comportamiento registrado en el último cuatrimestre oficialmente divulgado en 2025 estableció una base sólida sobre la cual el Gobierno ha continuado trabajando durante el presente año, priorizando ejercer control, brindar acompañamiento técnico, fortalecer el ordenamiento y ampliar la diversificación en toda la cadena productiva. Ese último informe disponible, correspondiente al primer cuatrimestre de 2025, reportó una producción total de 50 millones de libras, equivalente a un 99 % de cumplimiento de la meta prevista.

En exportaciones se registraron más de 24 millones de libras, lo que representó un 109 % de cumplimiento, mientras las divisas generadas superaron los 70 millones de dólares, alrededor de un 110 % de lo proyectado. Dentro de los rubros con mejor desempeño, la langosta alcanzó 125 % de cumplimiento en producción y su precio se ubicó 132 % por encima de lo estimado, el caracol rosado del Caribe registró 137 % de cumplimiento en producción y 163 % en exportaciones, el atún rozó 184 % en ingresos por exportación y el camarón costero reportó 106 % en producción y 134 % en divisas.

Comportamiento que se refleja también en la oferta que llega a los mercados nacionales, donde circulan de manera regular especies como pargo, macarela, jurel, bagre, ruco, mojarra, guapote y tilapia, junto a productos marinos como camarón, pulpo, chacalín, jaiba y sardina seca, que sostienen el consumo cotidiano y permiten mantener abastecimiento para las familias. En contraste, el camarón de cultivo fue señalado como el punto más débil del período por su tendencia a la baja, con impacto directo en el comportamiento del sector en general.

A ese panorama se suma otro corte de seguimiento divulgado posteriormente, donde se señala que, a septiembre del mismo 2025, el avance de la producción en pesca y acuicultura alcanzaba 62.5 % respecto a la meta anual, y que en el período enero-septiembre se registraba una reducción del 20.7 % en la actividad económica del sector.

Ese mismo informe señala que la menor producción frente al año anterior se vinculaba principalmente a la disminución del camarón de cultivo por la baja del consumo global, además de mayores costos, y que la captura de escamas también se vio afectada por altas temperaturas en zonas tradicionales de pesca.

Al mismo tiempo, el valor de las exportaciones a septiembre avanzaba 84.4 % respecto a las metas anuales y reflejaba un incremento del 18.2 % frente a igual período de 2024, impulsado por mayores volúmenes exportados y mejores condiciones de colocación en los mercados externos.

En el ámbito productivo y pesquero, el Buen Gobierno Sandinista ha sostenido un esquema permanente de supervisión en puertos, muelles, centros de acopio y mercados, verificando tallas mínimas, artes permitidas, cumplimiento de vedas, control de equipos y condiciones sanitarias, con el objetivo de garantizar orden en la actividad y proteger la sostenibilidad del recurso, especialmente en zonas donde la presión pesquera y el cambio de condiciones climáticas obligan a ser más estrictos con las reglas.

En los mercados del país, la diversidad de productos refleja esa mezcla entre generar trabajo y garantizar una oferta efectiva para la población. En los puestos y tramos de venta cotidiana, pargo, macarela, jurel, bagre, ruco, mojarra, guapote, robalo y tilapia se venden de forma frecuente, junto a mariscos como camarón, pulpo, chacalín, jaiba y sardina seca.

El monitoreo de precios más actualizado muestra rangos que permiten mantener el consumo familiar, con especies populares que se mueven a diario y otras de mayor valor que dependen de temporada y disponibilidad.

La acuicultura a pequeña escala sigue siendo un eje de empuje, porque ayuda a sostener oferta estable y a llevar pescado fresco a lugares donde no siempre fue fácil conseguirlo. En ese esfuerzo, talleres, acompañamiento técnico y seguimiento en campo se han enfocado en el cultivo de tilapia y en sistemas productivos adaptados a distintas realidades, desde estanques artesanales hasta alternativas más tecnificadas según las capacidades de cada protagonista.

Un punto que pesa, y no puede quedar fuera, es la capacitación para emprendimientos.

Nuestro Gobierno Sandinista ha desarrollado formación práctica y acompañamiento dirigido a hombres y mujeres, con énfasis en jóvenes, para que produzcan, manejen y comercialicen de manera eficiente, ahí entran temas como manejo de estanques, alimentación, reproducción, control de parámetros del agua, buenas prácticas y aprovechamiento responsable, con participación activa de mujeres que están levantando unidades productivas y actividades de venta local.

Hablando de precios internacionales, también hubo señales en el mismo cuatrimestre reportado. Se destacó que la langosta pasó de 9.83 a 11.32 dólares por libra, un alza aproximada del 15 %, mientras el caracol rosado subió de 4.76 a 5.69 dólares por libra, cerca de un 19 %. Ese movimiento se atribuyó a la dinámica de oferta y demanda internacional, y explica por qué, aun con presiones en algunos rubros, otros productos lograron mantener buenos niveles de ingreso.

En los registros de consumo del país, se informó que en 2006 el consumo era de 6 libras per cápita, en 2024 cerró con casi 19 libras, y que actualmente el país ronda los 8.5 kilogramos por persona. Ese salto se vincula a una estrategia que fortaleció la oferta local mediante acuicultura de pequeña escala, llevando producción y disponibilidad a departamentos del interior donde antes la oferta era limitada.

En el plano internacional, la apertura hacia Asia también se perfila como una línea de crecimiento, de acuerdo con datos del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), entidad encargada de la certificación sanitaria de productos de origen pesquero y acuícola, en los primeros cuatro meses de 2025 las exportaciones de productos de pesca y acuicultura hacia la República Popular China alcanzaron 384,893 kilogramos, con la langosta cruda congelada como producto principal, al sumar 371,038 kilogramos enviados en 26 contenedores, principalmente desde el Caribe Sur.

A ese flujo se añadieron exportaciones de 13,855 kilogramos de pepino de mar seco, despachados en 4 contenedores desde distintas zonas del país, incluyendo Rivas y el Caribe Norte, para un total de 27 contenedores colocados en el mercado chino.

Con dicho mercado asiático ya en operación y el consumo interno fortalecido, el sector entra a 2026 con una base más diversificada, menos dependiente de un solo destino y con mayor capacidad de impulsar la producción, generar empleo y asegurar la oferta a lo largo del año.

Recientes