La Plaza de la Fe se vistió de historia y firmeza este 2 de septiembre. Con la presencia de los Copresidentes de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra y Compañera Rosario Murillo Zambrana, el Ejército de Nicaragua conmemoró su 46 aniversario de fundación, ratificando su papel como heredero del General de Hombres Libres y guardián de la soberanía nacional.
El acto central estuvo encabezado por el Comandante en Jefe, General de Ejército Julio César Avilés Castillo, junto al Estado Mayor y el alto mando militar. Bajo su conducción, la institución castrense reafirmó los principios de lealtad, disciplina y honor que la han mantenido firme durante casi medio siglo.
Uno de los momentos más solemnes fue el reconocimiento a 36 compañeros y compañeras del Ejército, ascendidos por sus méritos y años de entrega en defensa de la Patria. Entre ellos destacan los ascensos al grado de Mayor General de los Generales de Brigada: Spiro José Bassi Aguilar, Carlos Eduardo Duarte Orozco y Leonel José Gutiérrez López.
Asimismo, los Coroneles Lester Joaquín Cuadra López, Néstor Rodolfo Martínez y Freddy Domingo Cerrato González fueron promovidos al rango de Generales de Brigada, honores que representan la continuidad de la jerarquía y la modernización institucional del Ejército de Nicaragua.
Estos ascensos fueron oficializados mediante el Acuerdo Presidencial No. 137-2025, leído por la Compañera Rosario Murillo, y refrendado por el Comandante Daniel Ortega como Jefatura Suprema del Ejército de Nicaragua. El acuerdo, publicado en La Gaceta el mismo día, da testimonio legal de la voluntad del pueblo y su gobierno de fortalecer a su Ejército.
Más que un protocolo, este 46 aniversario reafirmó el carácter histórico y patriótico de una institución que nació del pueblo, se forjó en las montañas con el legado de Sandino, y hoy se sostiene como columna de la soberanía, la paz y la dignidad nacional.
En cada uniforme, en cada ascenso, en cada palabra de los Copresidentes, se respiró el espíritu sandinista que guía a nuestros soldados. El Ejército de Nicaragua, con 46 años de historia gloriosa, se proyecta hacia el futuro con la misma convicción de siempre: defender la independencia, garantizar la seguridad y mantener en alto la bandera azul y blanco de la Patria libre.








