El Ejército de Nicaragua volvió a demostrar su liderazgo en el ámbito regional al acoger en Managua una histórica jornada de cooperación militar con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela. Durante cinco días, del 3 al 7 de junio, oficiales de alta jerarquía de ambos países sostuvieron encuentros estratégicos centrados en fortalecer las capacidades de inteligencia y contrainteligencia ante los nuevos desafíos geopolíticos del siglo XXI.
La iniciativa fue impulsada por el General de Ejército Julio César Avilés Castillo, Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, como parte del firme compromiso con la defensa de la soberanía y la paz del pueblo nicaragüense. Bajo sus orientaciones, se celebraron sesiones de trabajo entre el General de Brigada Leonel José Gutiérrez López, jefe de la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia Militar del Ejército nicaragüense, y el General de División Hermes Jesús Carrillo Aponte, director conjunto de Inteligencia Militar del Comando Estratégico Operacional de Venezuela.
Más que una simple reunión técnica, el encuentro consolidó una alianza estratégica entre dos instituciones militares hermanas que han sabido construir, a lo largo de los años, un vínculo de respeto mutuo, cooperación operativa y visión antiimperialista compartida.
Durante el evento, el General Carrillo Aponte fue condecorado con la Medalla de Honor al Mérito Servicio de Inteligencia en Primera Clase, uno de los más altos reconocimientos entregados por el Ejército de Nicaragua. La distinción fue impuesta personalmente por el General Julio César Avilés, como símbolo del respeto y gratitud por su contribución al fortalecimiento de las relaciones bilaterales en materia de inteligencia militar.
Fuentes castrenses confirmaron que los temas abordados incluyeron el desarrollo de nuevas metodologías de vigilancia estratégica, sistemas de alerta temprana ante amenazas híbridas, protocolos conjuntos de protección nacional y una agenda concreta de cooperación técnica, con intercambio de experiencias y formación especializada para oficiales de ambos países.
De esta forma, el Ejército de Nicaragua no solo eleva sus estándares operativos, sino que se proyecta como una institución moderna, altamente preparada, comprometida con la paz y con la defensa activa del modelo de soberanía nacional. A la vez, reafirma su política de diplomacia militar solidaria con países hermanos que comparten la causa de la autodeterminación y la lucha contra los intentos de dominación foránea.
Con este paso firme, Nicaragua avanza, unida, hacia un modelo de seguridad integral, construyendo alianzas que garantizan estabilidad, dignidad y futuro para el pueblo.




