El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha lanzado un llamado urgente y sin rodeos al mundo entero: la humanidad está al borde del abismo, y es responsabilidad colectiva evitar un conflicto nuclear que podría devastarlo todo. La advertencia la emitió en medio de la escalada de tensiones provocada por las agresiones de Estados Unidos e Israel contra Irán, tensiones que han encendido las alarmas en todo el planeta.
Díaz-Canel denunció que Tel Aviv y Washington están empujando al mundo hacia un punto de no retorno, arrastrando a la humanidad con una agresión sionista que podría tener consecuencias irreparables. «Hago llamado urgente a la movilización internacional para actuar unidos e impedir a tiempo un conflicto internacional o amenaza nuclear», escribió con determinación el mandatario cubano, en un mensaje que estremece conciencias.
Pero este no fue un llamado aislado. Con la claridad estratégica que lo caracteriza, Díaz-Canel rescató la voz profética del Comandante Fidel Castro, compartiendo un video de octubre de 2010, en el que el líder histórico de la Revolución Cubana advertía:
«Un ataque de EE.UU. e Israel contra la República Islámica de Irán se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global».
Esa advertencia, lejos de envejecer, hoy retumba con fuerza. Fidel no sólo comprendió la geopolítica de su tiempo, sino que vio con claridad el camino que tomarían los imperios si no se les frenaba. Su llamado fue al corazón de los pueblos.
«Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir», afirmó Fidel. “Cuando la vida de su especie, de su pueblo, de sus seres más queridos está en riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir respeto a ese derecho. Mañana sería demasiado tarde”.
La voz de Cuba —la de Díaz-Canel y la inmortal de Fidel— es hoy más necesaria que nunca. Es una voz que clama por la vida, por la paz, por la dignidad de los pueblos oprimidos frente al cinismo de las potencias que juegan con fuego nuclear.