La exboxeadora y referente del deporte argentino, Alejandra «Locomotora» Oliveras, atraviesa el combate más difícil de su vida. Desde hace ocho días se encuentra internada en terapia intensiva en el Hospital José María Cullen, en Santa Fe, tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico que le provocó una grave lesión en el hemisferio izquierdo de su cerebro.
El parte médico difundido este martes 22 de julio a las 9:30 a. m. fue contundente: el daño neurológico es irreversible en la zona afectada. Aunque clínicamente se mantiene estable, su cuadro sigue siendo crítico. «Alejandra necesita asistencia respiratoria mecánica. Su vida depende de ello», afirmó el jefe de terapia intensiva, doctor Néstor Carrizo, acompañado del director del hospital, Bruno Moroni.
Oliveras, de 47 años, mostró los primeros signos del ACV el lunes 14 de julio, cuando su hijo la encontró en un estado de confusión. Ese mismo día debía asumir como concejal constituyente en Santa Fe. Tras ser atendida en un centro de menor complejidad, fue derivada de urgencia al Cullen. Los estudios confirmaron el diagnóstico: un ACV del lado izquierdo con pérdida de movilidad en todo el costado izquierdo del cuerpo.
Ante el agravamiento de su estado, se decidió operarla de emergencia con una craniectomía descompresiva para aliviar la presión intracraneal. La cirugía fue exitosa, pero no ha sido suficiente para revertir los efectos del daño cerebral. El equipo médico mantiene monitoreo neurológico constante, hidratación, alimentación y sedación para controlar el dolor.
«Estamos en una fase donde lo más importante es sostener sus funciones vitales. Aún no podemos hablar de secuelas, porque ni siquiera sabemos si podrá salir de esta situación», explicaron los especialistas, quienes destacan que sigue respondiendo a algunos estímulos reflejos y movimientos involuntarios.
La noticia ha sacudido al mundo del deporte, a la política local y a miles de seguidores que la admiran no solo por sus títulos como campeona mundial, sino por su historia de lucha personal: madre adolescente, sobreviviente de violencia de género, pionera del boxeo femenino y voz rebelde en las causas sociales.
Este lunes también se resolvió en la Convención Constituyente que no prosperará, por ahora, el intento de impugnación contra su banca presentado por Amalia Granata. La prioridad está puesta en su salud y, en los próximos días, se definirá si será reemplazada formalmente en su cargo.
Mientras tanto, desde el hospital, los médicos siguen apostando por su resistencia. Y su entorno más cercano —su familia, sus amigos, sus fanáticos— no deja de repetir una frase que la define y que hoy cobra más sentido que nunca: La Locomotora no se detiene.