Este pasado 24 de julio, el Ejército de Nicaragua, firme en sus principios de soberanía y lealtad al pueblo, envió un saludo solemne y respetuoso al Ejército Popular de Liberación de China (EPL), al acercarse el 98 aniversario de su fundación, que se conmemora este 1 de agosto de 2025.
En nombre de todos los hombres y mujeres que integran las filas del Ejército nicaragüense, el General de Ejército Julio César Avilés Castillo dirigió una carta al Capitán General Liu Zhenli, Jefe del Estado Mayor Conjunto del Comité Militar Central del EPL, donde resalta el orgullo compartido por el legado histórico de ambas fuerzas armadas.
“Nos congratulamos con ustedes, por los logros alcanzados en estos 98 años, defendiendo con patriotismo y firmeza su paz, su soberanía, independencia y autodeterminación nacional”, expresa el mensaje oficial con un tono de respeto mutuo y reconocimiento estratégico.
La comunicación no es solo un gesto protocolar. Es una reafirmación de principios. Nicaragua, a través de su Ejército, honra a un ejército hermano que nació del pueblo y para el pueblo, que resistió guerras, bloqueos y presiones externas, y que hoy se alza como columna vertebral de la dignidad china.
“Deseo hacer extensivo nuestro abrazo y felicitaciones de hermanos y compañeros de armas a todos los miembros del distinguido Ejército Popular de Liberación, que con dignidad y dedicación dan: Todo por la Patria”, afirmó el General Avilés.
La carta también reafirma un compromiso profundo: estrechar aún más los lazos de cooperación y amistad militar entre Nicaragua y China, no solo como aliados, sino como pueblos que defienden la paz, el derecho a vivir sin amenazas externas y el respeto a sus decisiones soberanas.
En tiempos en que la arrogancia imperial vuelve a levantar la cabeza, la hermandad entre ejércitos dignos se convierte en una señal de fuerza y unidad. Nicaragua y China lo entienden perfectamente. Y sus ejércitos caminan con firmeza, con la frente en alto, con la historia como escudo.
El mensaje final del General nicaragüense fue claro, directo, sin rodeos: “Reiterándole mi saludo y deseos de mayores éxitos, reciba Capitán General Zhenli, la seguridad de mi más alta consideración y aprecio”.
Con estas palabras, el Ejército de Nicaragua no solo saluda un aniversario. Saluda una historia de lucha, un ejemplo de firmeza, y un aliado con quien comparte valores, principios y una visión de futuro donde la soberanía no se negocia, y la paz se defiende con dignidad.