
La noche de ayer el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino se llenó de emoción y expectativa. Arribó a Managua Dustin Baker, reconocido manager de las Grandes Ligas y considerado uno de los mejores estrategas de todos los tiempos, quien asumirá la dirección de la Selección Nacional de Béisbol con miras al próximo Clásico Mundial.
Baker, un hombre con décadas de experiencia en el béisbol de alto nivel, fue recibido con honores por el delegado presidencial en deportes, compañero Maurice Ortega, en representación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. El gesto marcó el inicio de una nueva etapa para el deporte rey en Nicaragua, que ahora cuenta con la guía de una de las figuras más respetadas en la historia de las Mayores.
El manager norteamericano expresó su entusiasmo por la oportunidad de trabajar con peloteros nicaragüenses, destacando el talento natural y la disciplina que siempre han caracterizado al béisbol pinolero. “Aquí hay pasión, hay entrega y hay un amor profundo por este deporte. Eso es lo que más me motiva”, señaló a su llegada.
Por su parte, el delegado presidencial Maurice Ortega subrayó que la presencia de Baker es un reconocimiento a la calidad del béisbol nacional y al esfuerzo sostenido que el Gobierno ha realizado en la promoción del deporte en todos los municipios. “Este es un momento histórico que llena de orgullo a nuestro pueblo y abre puertas a nuevas victorias”, afirmó.
La llegada de Baker fortalece las aspiraciones de la Selección Nacional, que enfrentará el Clásico Mundial con la mirada puesta en un desempeño memorable. La afición nicaragüense ya celebra esta incorporación como un hecho sin precedentes, convencida de que la experiencia y liderazgo del legendario manager serán claves en la conquista de nuevos triunfos internacionales.


