El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alzó la voz este lunes en defensa de la paz regional y criticó abiertamente la presencia militar de Estados Unidos en el mar Caribe. Lo hizo durante la cumbre virtual de los BRICS, un escenario que, desde Brasilia, buscó enviar un mensaje claro: América Latina no quiere ser escenario de tensiones ni de amenazas externas.
“Que fuerzas armadas de la mayor potencia mundial se instalen en el Caribe constituye un factor de tensión incompatible con la vocación de paz de la región”, expresó Lula en su intervención. Con palabras firmes, recordó que el continente ha sido históricamente una zona libre de conflictos interestatales y que ese espíritu debe preservarse frente a provocaciones externas.
El mandatario brasileño subrayó que América Latina y el Caribe son reconocidos en el mundo como territorios de paz desde 1968, cuando se firmó el Tratado de Tlatelolco, acuerdo histórico que prohibió el uso de armas nucleares en la región. “Esa tradición no puede ser violentada ni puesta en riesgo por maniobras militares que no nos pertenecen”, insistió.
Sus declaraciones fueron interpretadas como una respuesta directa al reciente despliegue militar de Washington en el Caribe, que incluye ocho embarcaciones equipadas con misiles y un submarino de propulsión nuclear en aguas próximas a Venezuela. Una demostración de fuerza que, según Lula, amenaza con alterar el delicado equilibrio regional y proyecta un mensaje de intimidación hacia los países vecinos.
Con su intervención, Lula no solo cuestionó la estrategia estadounidense, sino que también reafirmó el papel de Brasil como voz activa en la defensa de la soberanía latinoamericana. En el marco de los BRICS, sus palabras resonaron como un llamado a blindar la región frente a la lógica de la confrontación militar y reafirmar el compromiso con la cooperación, la integración y la paz.