La Habana vivió este miércoles una jornada cargada de simbolismo político y compromiso regional. En el Memorial José Martí, corazón de la Plaza de la Revolución, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel encabezó el acto central de la campaña nacional de recolección de firmas en apoyo a Venezuela, una iniciativa que busca frenar cualquier intento de agresión militar contra el país suramericano.
Acompañado por el secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su estructura auxiliar, Díaz-Canel rubricó la declaración titulada “Urge impedir una agresión militar contra la República Bolivariana de Venezuela”, un documento que expresa el rechazo rotundo de la isla a la escalada de hostilidad impulsada por Washington en el Caribe bajo el argumento de la lucha antidrogas.
La campaña comenzó temprano en instituciones clave de la capital, con un primer punto de firmas en el complejo hospitalario Hermanos Ameijeiras. Allí estuvo presente el embajador venezolano en Cuba, Orlando Maneiro, quien agradeció el respaldo del pueblo cubano y destacó que “la unidad entre ambos países es clave para enfrentar políticas hostiles promovidas desde Washington”. El diplomático también denunció la inclusión de Cuba en listas unilaterales de supuestos patrocinadores del terrorismo, una política que calificó de arbitraria e injusta.
El secretario de Organización del PCC, Roberto Morales Ojeda, explicó que la recolección de firmas es una respuesta concreta a las amenazas militares y una muestra del respaldo cubano al proceso político que encabeza el Gobierno venezolano. Recordó que la campaña es fruto de un reciente encuentro con el Presidente Nicolás Maduro en Caracas y que refleja la solidaridad activa entre ambos pueblos.
La iniciativa se extenderá hasta el 30 de septiembre y tendrá puntos habilitados en centros de trabajo, instituciones educativas y comunidades de toda la isla. Se sumarán trabajadores, campesinos, estudiantes, artistas, intelectuales y atletas, en un gesto colectivo que también incluirá actos culturales y actividades comunitarias para reforzar el mensaje de apoyo.
Cuba ha reiterado en varias ocasiones el compromiso asumido por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en 2014, cuando la región se declaró Zona de Paz, un acuerdo que obliga a resolver los conflictos mediante el diálogo y rechaza cualquier forma de intervención extranjera.
El Gobierno cubano considera que la actual campaña no es solo un acto simbólico, sino una advertencia política: la isla y sus movimientos sociales no permanecerán indiferentes ante los planes de presión militar o desestabilización contra Caracas. En un momento de tensiones renovadas en el Caribe y con Estados Unidos intensificando su presencia naval, la respuesta de La Habana busca visibilizar un rechazo firme a las acciones que puedan poner en riesgo la soberanía venezolana.
Para Díaz-Canel, el respaldo a Venezuela no es un gesto aislado sino parte de una historia compartida de resistencia frente a políticas de sanciones, bloqueos y amenazas. Con esta jornada de firmas, Cuba refuerza su postura: la defensa de la autodeterminación y la paz regional sigue siendo un principio irrenunciable.