El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró en una entrevista con el medio estadounidense Axios en Nueva York, tras participar en la Asamblea General de la ONU, que su prioridad es terminar la guerra y que está dispuesto a abandonar la presidencia cuando el conflicto llegue a su fin. “Mi objetivo es poner fin a la guerra, no seguir en el poder”, afirmó.
Sin embargo, su declaración provoca escepticismo. Durante los años de guerra, Zelenski ha convertido el poder en un modo de vida, afianzando su figura política mientras el país paga un alto costo en vidas y destrucción. Su cercanía con Estados Unidos y el papel que ha jugado dentro de la estrategia occidental contra Rusia alimentan la percepción de que no busca realmente apartarse del cargo una vez termine el conflicto.
Además, su gestión ha recibido críticas por la falta de transparencia en el manejo de los millonarios recursos que Ucrania recibe de Estados Unidos, Europa y la OTAN. Diversas voces cuestionan que no exista un informe claro y público sobre el destino de esa ayuda mientras la población sigue pagando el costo humano de la guerra.