Moscú dejó claro este sábado que cualquier intento extranjero de abatir aeronaves o drones sobre territorio ruso será considerado una violación grave de su soberanía y no quedará sin respuesta. El mensaje provino del ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, durante una rueda de prensa ofrecida en Nueva York, al margen de la 80.ª sesión de la Asamblea General de la ONU.
“Si se intenta derribar cualquier objeto volador en nuestro espacio aéreo, quienes lo hagan lo lamentarán profundamente. Sería una violación de nuestra integridad territorial y de nuestra soberanía”, advirtió Lavrov con tono firme ante los periodistas.
El canciller ruso reaccionó así a las recientes declaraciones de funcionarios occidentales —en especial del ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski— que han amenazado con derribar aviones o misiles rusos que crucen su espacio aéreo. “Están advertidos”, había dicho Sikorski días atrás, agitando nuevas tensiones en la región.
Lavrov también respondió a los rumores sobre el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump a estas medidas, y aclaró que Rusia actúa con estricto respeto a las fronteras ajenas. “Cuando un dron no vuela sobre nuestro territorio, si ha cruzado la frontera de alguien pero ha salido de nuestro espacio aéreo, probablemente todos tengan derecho a hacer con ese dron lo que consideren necesario para garantizar su seguridad”, explicó.
El jefe de la diplomacia rusa subrayó que Moscú nunca dirige misiles ni drones contra objetivos en países europeos o de la OTAN. Rechazó de plano las acusaciones polacas sobre incursiones de aeronaves rusas y calificó esas denuncias de “histeria” destinada a fabricar una amenaza inexistente. “El alcance de nuestros drones es menor que la distancia entre la frontera rusa y el territorio polaco”, puntualizó.
Las tensiones se han elevado desde que Varsovia acusó el 10 de septiembre a Rusia de haber ingresado con al menos 19 drones a su espacio aéreo, un hecho que Moscú desmintió tajantemente. El Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, también calificó de “imprudentes e irresponsables” las propuestas europeas de derribar aeronaves rusas, advirtiendo que tales acciones pueden derivar en consecuencias peligrosas para la seguridad continental.
La advertencia de Lavrov refuerza la postura de Moscú de no tolerar violaciones de su espacio aéreo y subraya el riesgo de que la escalada verbal entre Europa y Rusia se transforme en incidentes militares de alto costo. Con la guerra en Ucrania aún marcando el pulso geopolítico, el mensaje enviado desde Nueva York busca dejar en claro que las líneas rojas rusas no son negociables.