Los Dantos volvieron a demostrar por qué son la maquinaria roja del béisbol nicaragüense. Con un cierre electrizante, vencieron 5-2 a los Toros de Chontales en el quinto juego de la serie final y se proclamaron campeones del Campeonato Germán Pomares Ordóñez 2025, ante un Estadio Nacional Soberanía lleno de pasión y color.
El equipo capitalino llegaba con ventaja de 3-1 en la serie y, con el respaldo de su fiel afición, buscaba liquidar el campeonato en casa. La fiesta comenzó temprano gracias a un cuadrangular solitario de Juan Carlos Urbina en la segunda entrada, encendiendo a las gradas que soñaban con otro trofeo. Sin embargo, la respuesta chontaleña no tardó: Juan Carlos González igualó la pizarra con un batazo de cuatro esquinas en el cuarto inning.
El suspenso se apoderó del juego en el séptimo capítulo, cuando el veterano Jimmy González conectó un doblete productor que puso adelante a los Toros 2-1, encendiendo la esperanza de forzar un sexto partido. A solo seis outs de la gloria, Los Dantos parecían contra las cuerdas.
Pero el béisbol es impredecible y el octavo inning cambió todo. Con dos hombres en base, Juan Carlos Urbina volvió a sacudir su madero con un segundo cuadrangular que silenció a la barra visitante y desató la locura roja. El rally se completó con otra carrera que selló un racimo de cuatro anotaciones para voltear la historia 5-2.
El zurdo Carlos Teller subió a la lomita para el último capítulo y no titubeó. Con frialdad y autoridad, retiró los tres outs finales y aseguró el campeonato, levantando los brazos mientras sus compañeros saltaban al terreno para celebrar.
Juan Carlos Urbina fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) de la final tras batear para un imponente promedio de .600, disparar dos cuadrangulares y remolcar seis carreras que inclinaron la serie. Su nombre quedará grabado en la memoria de los aficionados que corearon cada uno de sus swings decisivos.
Con este triunfo, Los Dantos alcanzan su tercer título en seis años, consolidándose como un equipo de época que no solo domina la temporada regular, sino que también sabe ganar cuando más cuenta. En este período, siempre han dicho presente en la final del Pomares, confirmando que atraviesan una de las etapas más exitosas de su historia.
La celebración se extendió hasta la madrugada entre abrazos, cánticos y la emoción de una afición que ve a su club como un referente de orgullo capitalino y nacional. La maquinaria roja sigue viva y poderosa, con hambre de seguir haciendo historia en el diamante nicaragüense.









