El Presidente Nicolás Maduro reafirmó este miércoles que Venezuela defiende la paz y el respeto entre las naciones, dejando claro que su país no busca conflictos en el Caribe ni en Sudamérica. El mensaje fue dirigido directamente a Washington durante la sesión del Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, realizada en Caracas.
Con tono firme y sereno, Maduro expresó que su Gobierno continuará apostando por el diálogo y la convivencia entre los pueblos. “No queremos una guerra, queremos la paz, pero una paz con dignidad y soberanía”, manifestó, al advertir sobre los planes desestabilizadores que Estados Unidos intenta imponer en la región.
El mandatario venezolano denunció la política intervencionista de la Casa Blanca y calificó de cobarde cualquier intento de agresión militar o de injerencia extranjera. “Si el imperio cree que puede uniformar al mundo bajo un solo pensamiento, está equivocado. Venezuela es libre, diversa y soberana”, declaró, recordando los ideales de independencia que marcaron la historia del país.
Durante su intervención, también alertó sobre operaciones encubiertas y campañas mediáticas que buscan justificar sanciones o generar divisiones internas. Maduro subrayó que el pueblo venezolano ha resistido bloqueos económicos, amenazas y campañas de difamación, manteniéndose unido bajo una sola bandera: la de la paz y la soberanía nacional.
El Presidente aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje al pueblo estadounidense, llamando a la reflexión y al respeto mutuo. Aseguró que Venezuela no es enemiga de nadie, sino defensora de la estabilidad continental. “Queremos que los pueblos del norte y del sur vivan en armonía, sin imposiciones ni chantajes”, señaló.
Las palabras de Maduro se producen tras revelaciones del Presidente Donald Trump, quien reconoció haber autorizado operaciones de inteligencia contra Caracas. Frente a esas declaraciones, el líder bolivariano reiteró que Venezuela jamás se arrodillará ante ninguna potencia extranjera.
El encuentro en el Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz reunió a dirigentes civiles y militares, quienes respaldaron la posición del Gobierno. En un ambiente de unidad, se ratificó la defensa de la independencia y la autodeterminación frente a cualquier amenaza externa.