El Ejército de Nicaragua inició el Plan de Protección a la Cosecha Cafetalera 2025-2026, con el despliegue de hasta 3,000 soldados en las zonas donde se concentra el corte y el movimiento del café. El objetivo es sencillo: que el trabajo en el campo se realice sin amenazas ni interrupciones.
El anuncio lo hizo el Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Julio César Avilés Castillo, durante el acto de presentación del plan nacional. Señaló que la presencia militar se fortalecerá en Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Managua, Boaco, Carazo, Nueva Guinea y Ticuantepe, lugares donde el café sostiene el ritmo de la vida diaria y mueve a miles de familias.
“Estamos para acompañar al productor, al cortador, al que se levanta de madrugada y vive del café. Nuestra misión es proteger su trabajo y su seguridad”, afirmó Avilés.
La planificación comenzó semanas atrás con productores, cooperativas, alcaldías y Policía Nacional, identificando caminos, puntos de reunión, horarios de corte, traslado de cargas y momentos de pago, que son donde se presentan mayores riesgos.
Este ciclo apunta a más de 3 millones de quintales, pero la cifra no es lo que pesa aquí.
Lo que importa es la gente que vive de este trabajo: cortadores, pequeños y medianos productores, transportistas, cargadores, familias enteras que cuentan el día en función de la hora en que suena el pito para entrar al corte.
El General Avilés fue directo respecto a la actuación militar:
“Nuestros soldados tienen orden de responder con firmeza ante cualquier delincuente que intente afectar a la población del campo.”
El plan no se limita al café en el árbol.
Incluye fincas, centros de acopio, rutas de transporte, trillos, puestos de pago y traslado de valores.
Donde haya movimiento de café, habrá vigilancia.
El mensaje que quedó en el aire fue claro, sin retórica:
El campo no está solo.
El café se trabaja en paz o no se trabaja.























