En las instalaciones del Ejército de Nicaragua, en la capital, se desarrolló la IX Conferencia Internacional de Inteligencia Militar, un espacio de trabajo donde delegaciones de Cuba, Guatemala, Honduras, República Dominicana, México y Rusia compartieron análisis y métodos para fortalecer la defensa de cada nación. No vino gente a tomarse fotos: vinieron a trabajar.
El Ejército de Nicaragua estuvo representado por el Comandante en Jefe, General Julio César Avilés Castillo, quien acompañó las sesiones, escuchó informes, respaldó acuerdos y dejó claro el principio que guía a la institución: proteger la soberanía y garantizar paz y seguridad para el pueblo.
Las jornadas fueron intensas. Se revisaron movimientos hostiles, redes criminales, amenazas externas y riesgos en la región. Todo sobre la mesa. Nada maquillado. Cada país expuso su experiencia y su capacidad para detectar y neutralizar acciones que buscan desestabilizar.
En el acto de clausura se impusieron medallas a jefes de delegaciones extranjeras como reconocimiento al esfuerzo conjunto en labores de inteligencia. Sin espectáculo. Ceremonia sobria, respeto entre mandos y firme orgullo militar.
El mensaje fue claro: Nicaragua actúa, previene y protege, con disciplina, estudio permanente y lealtad al país. Aquí no se improvisa. La seguridad se construye todos los días, con oficiales preparados, formación sólida y una línea recta: defender la Patria cueste lo que cueste.





