El expresidente boliviano Evo Morales y actual aspirante presidencial, ha lanzado este jueves un mensaje contundente en su cuenta oficial de X, en el que arremete contra el sistema judicial y el gobierno del Presidente Luis Arce, señalando una peligrosa deriva autoritaria y una “traición al Proceso de Cambio” que lideró junto al pueblo boliviano desde 2006.
En palabras directas y cargadas de indignación, Morales denunció que algunos jueces estarían actuando “bajo órdenes del poder político” y no conforme a la ley. “Sus decisiones pretenden excluir al movimiento popular y borrar de la historia a la Bolivia profunda que tanto ha luchado para conquistar sus derechos”, afirmó.
El líder cocalero, quien fuera el primer Presidente indígena de Bolivia, acusa al actual gobierno de haber llevado el abuso de poder “al extremo”. Según su denuncia pública, la administración de Arce estaría utilizando métodos represivos contra las bases sociales y movilizadas: “En vez de respetar la voluntad del pueblo, reprime la protesta, encarcela a inocentes, presiona a jueces y manipula al Órgano Electoral”, aseveró.
Este nuevo pronunciamiento profundiza la fractura visible entre Evo Morales y Luis Arce, ambos miembros del Movimiento al Socialismo (MAS), y reaviva las tensiones internas que desde hace meses sacuden al partido fundado por el propio Morales. Las acusaciones de represión y sometimiento institucional marcan un punto crítico en el distanciamiento político entre los dos líderes.
En su mensaje, Evo Morales también alertó sobre lo que está en juego en los próximos comicios: “El destino de nuestra patria, el futuro de nuestros hijos y de nuestras luchas históricas”. A esto añadió un llamado a la movilización y a la unidad del pueblo: “Necesitamos unidad, conciencia, movilización y compromiso para vencer una vez más, como lo hicimos antes. No por ambición, sino por convicción. No por poder, sino por el pueblo”.
El pronunciamiento no tardó en generar eco en redes sociales, donde miles de usuarios expresaron apoyo, preocupación o crítica, evidenciando la polarización que atraviesa al país. Algunos sectores sociales ya han manifestado respaldo a Evo y han comenzado a organizar asambleas para definir su postura frente a las elecciones.
Mientras tanto, el gobierno de Luis Arce guarda silencio ante estas acusaciones. Sin embargo, los hechos podrían desencadenar una tormenta política interna, en momentos en que Bolivia se aproxima a un nuevo proceso electoral cargado de tensiones, fracturas y disputas por el legado del Proceso de Cambio.