El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, rompió el silencio sobre el proceso judicial que enfrenta su hijo Nicolás y denunció públicamente la existencia de presiones indebidas, así como la utilización del aparato judicial con fines políticos. A través de una extensa publicación en la red social X, el mandatario aseguró que ha cumplido su promesa de no intervenir en la causa, pero afirmó que hoy se ve obligado a pronunciarse por la “injerencia indebida” de actores que buscan aprovechar el caso para atacarlo.
“Afirme que no intervendría en el proceso penal de mi hijo (…) Lo he cumplido. Nadie que tenga que ver con el proceso contra mi hijo puede afirmar lo contrario”, escribió Petro. Sin embargo, añadió que actualmente “sí hay presiones indebidas y no de mi parte”, las cuales deben ser denunciadas públicamente.
El mandatario señaló directamente al exfiscal Francisco Barbosa, al exfuncionario Néstor Humberto Martínez y a fiscales allegados a ellos, acusándolos de haber intentado manipular la situación judicial de Nicolás Petro para golpearlo políticamente. También advirtió sobre la influencia que, según él, aún mantiene en la Fiscalía una “coalición mafiosa” ligada al narcotráfico y con nexos internacionales.
Petro vinculó a esa organización con la exportación de cocaína desde Buenaventura, con la expansión de redes criminales hacia Ecuador e incluso con la impunidad del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci. Aseguró que los golpes que su Gobierno ha dado contra esas estructuras motivaron intentos de usar el caso de su hijo como represalia política.
En su pronunciamiento, el Presidente lanzó además fuertes acusaciones contra la periodista y hoy precandidata presidencial Victoria Dávila. Según Petro, ella habría tenido acceso anticipado a decisiones judiciales contra Nicolás Petro gracias a sus vínculos con funcionarios de la Fiscalía. “Aquí pruebo cómo la candidata Victoria Dávila usa su antiguo enlace dentro de la Fiscalía (…) y usa recursos públicos para su uso proselitista”, denunció.
Como ejemplo, relató que Dávila anunció a las 8 de la mañana la imputación de un nuevo cargo contra su hijo, cuando la diligencia judicial fue realizada oficialmente seis horas más tarde. Para Petro, esta coincidencia demuestra un uso abusivo de información reservada y una articulación entre la oposición y sectores de la Fiscalía.
“Lo más grave es la destrucción de los derechos de una persona, en donde se compromete su libertad. Todo ser humano tiene el derecho a un juez neutral e independiente”, recalcó el mandatario. A su juicio, la situación constituye una “aberración judicial” y una “ruptura de la garantía procesal” en perjuicio de Nicolás Petro.
Finalmente, insistió en que no busca interferir en las decisiones judiciales que deben adoptarse de acuerdo con las conductas de su hijo, pero subrayó que dichas decisiones deben darse “en libertad, en justicia y en derecho”, sin injerencias externas ni aprovechamientos políticos.