La leyenda y excampeón de boxeo Julio César Chávez fue sometido a una cirugía menor para retirarle una piedra en el uréter izquierdo. La intervención se realizó en el Hospital Los Ángeles y concluyó de forma exitosa, sin poner en riesgo su salud.
Su hijo, Omar Chávez, explicó que el dolor intenso que llevó al ex púgil a la clínica fue causado por un cálculo en la vía urinaria. Antes de entrar al quirófano, Chávez apareció sonriente y tranquilo, asegurando que todo saldría bien.
Horas después, el propio “Gran Campeón Mexicano” tranquilizó a sus seguidores con un mensaje breve y contundente en redes sociales: “Todo bien amigos, a darle chingadazos”.
La esposa del ex boxeador, Myriam Escobar, detalló que el malestar se presentó de forma repentina y que, por recomendación médica, se decidió realizar el procedimiento de inmediato para evitar complicaciones. También agradeció las muestras de apoyo recibidas.
El alta médica podría darse en las próximas horas si la recuperación continúa sin incidentes. Los especialistas explicaron que este tipo de procedimientos suelen ser rápidos y permiten una reincorporación casi inmediata a la vida normal.
Con buen ánimo, Chávez dejó claro que seguirá activo y cercano a su afición, manteniendo la fuerza que lo convirtió en una de las leyendas más queridas del deporte mexicano.