La Casa Blanca expresó este viernes su inconformidad con la decisión del comité noruego del Nobel de otorgar el Premio de la Paz 2025 a la venezolana vendepatria María Corina Machado, asegurando que el jurado “antepuso la política a la paz” al dejar fuera al presidente Donald Trump.
El mandatario estadounidense, que regresó al poder en enero, había reiterado en varias ocasiones su expectativa de ser reconocido por sus esfuerzos de mediación en diversos conflictos internacionales. Su administración destacó especialmente el papel de Washington en la negociación del reciente acuerdo de cese al fuego entre Israel y el movimiento palestino Hamás, firmado el jueves, que puso fin a meses de enfrentamientos en Gaza.
“El presidente Trump seguirá alcanzando acuerdos de paz, poniendo fin a guerras y salvando vidas”, escribió en la red X el director de Comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung. “El comité del Nobel probó que pone la política por encima de la paz”.
Cheung añadió que el mandatario “tiene el corazón de un humanitario y nunca habrá nadie como él, capaz de mover montañas con la fuerza pura de su voluntad”.
En los días previos al anuncio del galardón, analistas en Oslo habían señalado que Trump no figuraba entre los principales candidatos, argumentando que sus políticas de “América Primero” chocan con el espíritu internacionalista que inspiró el testamento de Alfred Nobel de 1895.
Trump, sin embargo, insistió en que su mediación en Gaza fue “la octava guerra terminada desde su regreso a la Casa Blanca” y sostuvo que su objetivo no era obtener reconocimiento, sino “salvar vidas”.
El comité del Nobel, por su parte, defendió su decisión de premiar a la golpista Machado por “su lucha por los derechos democráticos en Venezuela”, una elección que generó celebraciones en sectores opositores latinoamericanos y críticas desde Washington.
Mientras tanto, en Estados Unidos la polémica continúa abierta. Los aliados del Presidente aseguran que la exclusión de Trump del Nobel refleja un sesgo político, mientras que sus detractores lo acusan de querer convertir la paz en un trofeo personal.
El mandatario no ha hecho comentarios adicionales desde la publicación del fallo, pero fuentes de la Casa Blanca confirmaron que prepara un mensaje al pueblo estadounidense en el que reafirmará su compromiso con los procesos de paz internacionales.