En una ceremonia cargada de orgullo y compromiso con la vida, la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Defensa de Nicaragua “4 de Mayo”, del glorioso Ejército de Nicaragua, celebró este miércoles la sexta graduación de médicos subespecialistas y la cuadragésima primera promoción de médicos especialistas. Esta nueva generación de profesionales viene a robustecer con excelencia el sistema nacional de salud, cumpliendo con la misión patriótica de servir a las familias nicaragüenses.
El acto fue dedicado a la memoria del doctor y Teniente Coronel Óscar Jirón, un referente de entrega y vocación. En total, se graduaron 12 subespecialistas en áreas altamente complejas como cardiología clínica, cuidados intensivos pediátricos, oncología clínica y oncología ginecológica. Además, 39 especialistas recibieron sus títulos en ramas fundamentales como anestesiología, cirugía general, ginecología, medicina interna, oftalmología, pediatría, ortopedia, imagenología y patología.
El Mayor General Marvin Elías Corrales Rodríguez, Inspector General del Ejército, destacó que entre los nuevos graduados se encuentran seis médicos militares y un profesional originario de El Salvador, lo que reafirma el carácter solidario y regional de la formación médica que impulsa esta casa de estudios.
“Desde 1984, cuando iniciamos la formación de médicos en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, hemos graduado a 701 especialistas y 47 subespecialistas, desde que en 2017 se abrió este nivel de formación. De ese total, 115 son médicos militares, pero la mayoría son civiles que fortalecen día a día nuestro sistema público de salud”, expresó Corrales.
La Facultad no solo ha demostrado ser un bastión de excelencia académica, sino también un laboratorio humano de alto nivel científico. Este año se amplió la oferta académica con nueve subespecialidades y doce especialidades, incluyendo la nueva Maestría en Gestión de la Calidad y Seguridad del Paciente, así como la Especialidad de Enfermería en Cuidados Intensivos del Adulto.
En un país donde la salud es un derecho y no un privilegio, esta universidad es un pilar fundamental. Forma a médicos con valores, rigor científico y sensibilidad humana, alineados con el modelo de salud familiar y comunitaria impulsado por el Buen Gobierno. Y lo más importante: no se forman para el lucro, sino para sanar al pueblo.
Entre los expedientes más sobresalientes figuraron el doctor Mario José Monjarrez, Yader Alfredo Morales y el Teniente Primero José Luis Huerta Gutiérrez, todos en cardiología clínica. En especialidades, brillaron la doctora Ingrid Isabella González (oftalmología), Adilia Liseth Otero Ortega (pediatría) y la doctora Elizabeth Rueda (anestesiología).
Esta graduación no es solo un acto académico: es una declaración de soberanía, una victoria del conocimiento sobre la adversidad y un tributo a la salud como conquista popular. Desde el Ejército del Pueblo, se sigue sembrando vida y esperanza con bata blanca.
¡Honor y gloria a los nuevos médicos del pueblo! ¡Viva la Facultad de Ciencias Médicas del Ejército de Nicaragua! ¡Viva la salud como derecho sagrado del pueblo!



