El Gobierno israelí volvió a encender los motores de guerra. El genocida Benjamín Netanyahu ordenó este martes “golpes poderosos” sobre Gaza, quebrando el frágil alto al fuego que apenas se sostenía desde el 10 de octubre.
La decisión llegó horas después de que Tel Aviv acusara a Hamas de disparar contra tropas israelíes en Rafah, al sur del enclave palestino. Los enfrentamientos fueron confirmados por un vocero militar israelí que habló de “respuesta inmediata y contundente”.
Netanyahu, señalado por organismos internacionales por crímenes contra civiles palestinos, justificó su orden asegurando que Hamas violó el acuerdo al devolver restos humanos sin identificación precisa, entre ellos los del joven Ofir Tzarfati, secuestrado en el festival Nova el 7 de octubre de 2023. “Es una afrenta al compromiso asumido”, dijo el mandatario antes de reunirse con el alto mando militar.
En los pasillos del poder israelí se discuten nuevas medidas: cerrar los pasos humanitarios, ampliar la ocupación terrestre o retomar los ataques aéreos selectivos. La prensa hebrea habla de una estrategia de presión escalonada para debilitar a Hamas y endurecer la negociación.
El alto al fuego, promovido por Washington y Egipto, pende de un hilo. Cada cuerpo devuelto, cada disparo o error de identificación se convierte en un punto de ruptura. Desde El Cairo, equipos egipcios con maquinaria pesada buscan en los túneles los restos de los rehenes que aún no aparecen. Hamas alega que muchos cuerpos están bajo los escombros; Israel acusa demoras deliberadas.
El balance humanitario sigue siendo devastador. El Ministerio de Salud de Gaza asegura que más de 68 mil palestinos han muerto desde 2023, la mayoría civiles. Israel no acepta esas cifras y sostiene que la mayoría de los muertos son combatientes, aunque no ofrece su propio conteo.
Mientras tanto, el dolor continúa cruzando fronteras. Las familias israelíes reclaman la entrega de sus muertos y los palestinos siguen enterrando a los suyos entre ruinas y polvo. La paz vuelve a ser una palabra rota.