Sheinbaum exige justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan y le lanza un mensaje frontal a la derecha mexicana
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habló sin rodeos tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Dijo que el crimen no quedará impune y que el Estado ya está moviendo toda su fuerza para dar con los responsables. Guardia Nacional, militares y autoridades de Michoacán tienen órdenes claras. Justicia. Sin excusas.
Sheinbaum expresó solidaridad con la familia del alcalde y con el pueblo de Uruapan. Y apuntó a la raíz del problema: la violencia sembrada por gobiernos anteriores que apostaron a la fuerza bruta y terminaron hundiendo al país en sangre. Recordó a Felipe Calderón y su guerra fallida con Genaro García Luna como símbolo de ese desastre. “Esa vía ya le hizo daño a México”, soltó.
Pero lo más duro vino cuando habló de los opinadores y políticos opositores que corrieron a sacar ventaja del dolor ajeno. Sheinbaum los llamó “buitres”, y los retrató como gente que no dio ni una condolencia, pero sí usó la tragedia para atacar al gobierno y pedir otra vez soldados en las calles.
“No lo vamos a permitir. México tiene dignidad. México decide”, afirmó. Aclaró que su gobierno no acepta imposiciones externas ni mano extranjera disfrazada de ayuda. Información sí, intervención jamás.
Frente a las protestas en Uruapan, pidió respeto al duelo y denunció el intento de convertir el dolor ciudadano en instrumento partidario. “El pueblo está herido. No jueguen con eso”, remarcó.
También señaló a grupos financiados por intereses privados, como Mexicanos contra la Corrupción, acusándolos de mover fichas desde la comodidad de la élite mientras la gente llora a sus muertos. “No les importa Uruapan. Les importa el ruido y sus campañas sucias”, afirmó.