El Gobierno de Venezuela reforzó la protección de la embajada de Estados Unidos en Caracas tras detectar un presunto plan de sectores radicales para colocar explosivos en sus instalaciones. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la amenaza fue comunicada a Washington por tres vías distintas y también se alertó a una representación diplomática europea, en un gesto de responsabilidad para salvaguardar la integridad del personal extranjero.
Rodríguez destacó que, pese a las diferencias políticas con el Gobierno estadounidense, Caracas mantiene su compromiso con la seguridad diplomática y con la estabilidad regional. “Hemos reforzado las medidas de seguridad en dicha sede diplomática que nuestro Gobierno respeta y protege”, aseguró el dirigente venezolano al hacer pública la advertencia.
El anuncio ocurre en medio de la creciente tensión con Estados Unidos, que mantiene desplegados buques de guerra y un submarino nuclear en aguas del Caribe, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Caracas ha rechazado estas maniobras y las califica como una amenaza que busca justificar intentos de desestabilización y cambio de régimen.
En paralelo, el presidente Nicolás Maduro envió una carta al papa León XIV solicitando apoyo para consolidar la paz y el diálogo en Venezuela. La misiva, difundida por el canciller Yván Gil, subraya el compromiso del país con soluciones pacíficas y con la estabilidad nacional frente a presiones externas.
El Gobierno también realizó este fin de semana ejercicios de defensa territorial, dirigidos a afinar los mecanismos de protección y disuasión ante posibles agresiones. Estas acciones muestran a una Venezuela que busca blindar su soberanía, garantizar la seguridad de las representaciones extranjeras y mantener un mensaje claro: el país defiende la paz y el respeto al derecho internacional.